Este Blog lo comence a la edad de los 37 años, cuando gracias a mi vida sedentaria y que mi trabajo exigia mucho tiempo estar sentado frente a una computadora, la falta de ejercio y el exceso de comida grasosa que comence a sentir como en ocasiones me faltaba la respiración, el aire y eran comunes los entumecimientos en las manos.
Fue cuando comence a buscar información sobre el cuidado de nuestro corazón, sobre todo como ejercicios, comida saludable y con medicina natural.
Y decidi tambien postear toda la información en este Blog pensando en que quizas podría ser útil para alguien más, no soy un doctor o experto en medicina de ningun tipo, soy más bien como tu, una persona común, con una preocupación por el cuidado de mi salud.
Espero que esta información pueda servirte.
Tu amigo
Hector Jayat
domingo, 25 de abril de 2010
El Ajo
Son muchas las propiedades medicinales que desde siempre se le han asignado a esta planta, originaria del centro de Asia.
Es quizás el remedio natural con mayores propiedades medicinales
demostradas experimentalmente: Efecto hipotensor a dosis altas, fluidificante de la sangre - muy utilizado por personas que han
padecido trombosis, embolias o accidentes vasculares-, hipolipemiante
-disminuye el colesterol LDL, es decir el nocivo para el cuerpo-,
antibiótico y antiséptico general, estimulante de
las defensas, vermífugo, callicida...
El ajo, es considerado, uno de los vegetales curativos, más
importantes. En los últimos años, se le ha estado
dando, mucha más importancia y difusión a este vegetal,
y a tratar de educarnos para estimularnos en su consumo, brindándonos
mucha más información sobre todas sus propiedades
y sobretodo, como actúa, como medio preventivo y curativo
en las distintas enfermedades. Por lo tanto, una vez recopilada
esta información, de muchos artículos leídos,
en distintos textos y revistas que consideramos serios, creemos
que lo importante, no es tenerlas guardadas, sino difundirlas
lo más posible, para que éstas informaciones y conocimientos
puedan servir, a su vez de ayuda a todo aquél que la necesite.
El ajo, ayuda a prevenir y curar todas las enfermedades de las vías respiratorias.
Se utiliza para eliminar parásitos y en estos casos el
jugo del ajo es uno de los mejores remedios, y aún en las
especies difíciles de expulsar, se obtienen resultados
sorprendentes.
Ayuda a quienes padecen de ácido úrico y actúa
como protector en la calcificación de las arterias. Previene
la hipertensión y la mala circulación, ya que tiene
una acción hipotensora.
Es estimulante, diurético y expectorante. El ajo ayuda
a eliminar los viejos residuos que van quedando en el organismo,
sus enzimas favorecen una buena síntesis de los ácidos
grasos, ayudando a bajar el colesterol malo o LDL.
Tiene un alto contenido de fósforo y de azufre, por eso
se destaca como un sedante especial para los nervios.
Aconsejan comerlo crudo ya que cocido pierde más del 90%
de su efectividad.
El ajo produce mal aliento y transpiración desagradable, sólo por
un corto período de tiempo, es decir mientras se expulsan
las toxinas acumuladas en el organismo, una vez liberadas éstas,
ya no se despide mal olor, ni en el aliento, ni en la transpiración,
ni siquiera en la orina y las deposiciones. Esto es debido a que
ese olor desagradable que se atribuyen a los ajos, no es debido
a los ajos propiamente dicho, sino a las toxinas acumuladas en
el organismo que, al combinarse con los activos principios eliminadores
del ajo, despiden ese olor desagradable.
Esto se puede entender fácilmente con este ejemplo. Una
persona que practica una alimentación sana y natural, donde
el ajo ocupa un lugar preferencial, no desprende ese olor tan
desagradable que se le atribuye al ajo, pero sí ocurre
esto, en aquellas personas que comen ajo, pero a su vez continúan
una mala alimentación, en base a alimentos ricos en grasas,
embutidos, bebidas alcohólicas, etc. En estos casos lo
que sucede, es que el ajo continua constantemente, eliminando
toxinas, producidas por la mala alimentación, y es justamente,
la constante eliminación de estas sustancias, la que producen
ese olor desagradable, no el ajo.
Podemos comenzar para acostumbrarnos, con uno o dos dientes de ajo, que lo podemos
acompañar con un pedazo de pan, masticándolos bien.
Luego, de a poco, aumentaremos hasta llegar a cuatro o cinco.
La cantidad depende de la tolerancia de cada persona, hay quienes
llegar a comer hasta una cabeza entera sin molestias y con grandes
resultados.
En casos de reuma, da excelentes resultados, crudo, rallado, aplastado o picado,
lo ponemos en una taza con un caldo de verduras, y lo tomamos
media hora antes de las comidas.
Es muy recomendable como desinfectante, por lo tanto en caso de picarnos algún
insecto extraño, podemos frotarnos con ajo crudo.
Y para finalizar, diremos, que el órgano que más se beneficia con
el ajo crudo, es el corazón. Si tenemos en cuenta, que
el ajo, es el gran purificador de la sangre, sacaremos como consecuencia
que también es el gran fortalecedor del corazón.
Afrodisíaco y energético
Su origen está en Asia Central, pero los chinos y egipcios ya lo
utilizaban en la más remota antigüedad: Alimentaban
con ajos a los esclavos que construían las pirámides
porque creían que el ajo les aportaba energía. También
se empleó en el proceso de momificación y como moneda.
En Grecia y Roma el ajo se consideró un potente afrodisíaco
y en la época medieval se usó el ajo para librarse
de brujas, vampiros y malos espíritus. En otros andares,
durante la II Guerra Mundial se repartía entre los soldados
para que tuvieran un remedio contra las heridas.
¿Para qué?
Una mezcla semejante, pero con ajo cocido al horno, ablanda las callosidades
dolorosas. Si se hierve con leche (previamente pelado sin mantequilla),
su efecto es positivo en los casos de eccemas, tiñas y
verrugas. Para estos casos basta aplicarse un diente de ajo recién
cortado, ah! y para quienes corren riesgos de calvicie o pérdida
del cabello, los masajes con jugo de ajo en el cuero cabelludo,
afirman el pelo.
En casos de hipertensión y arteriosclerosis, basta con comer dos o
tres dientes de ajo todos los días; ensanchan los vasos
sanguíneos, lo que ahorra jaquecas, vértigos insomnios.
Su consumo es indispensable para las personas de ocupación
sedentarias, en particular para las que realizan trabajos intelectuales,
porque estimula el funcionamiento del cerebro, el corazón
y las glándulas sexuales.
Igualmente, una inhalación de ajo triturado cura la gripe, las anginas
y catarros en sus etapas iniciales. Este mismo tratamiento es
utilizado en casos más serios, como la tos ferina, la pulmonía,
inflamaciones de los oídos y de la mucosa de los ojos.
Su uso más común es agregárselo a las comidas y esto alivia
enfermedades gastrointestinales infecciosas, colitis, bronquitis
y en general cualquier problema inflamatorio. La única
contradicción es cuando se sufre de inflamaciones de los
riñones.
La medicina popular hace tiempo que conoce un remedio muy eficaz contra la
gota, el reumatismo, los cálculos renales y en la vejiga;
se trituran cinco bulbos de ajo y se deja reposar en 500 gramos
de vodka en temperatura ambiente durante ocho o diez días.
Se toma media cucharadita tres veces al día.
Y el mal olor?
Aquel desagradable olor saliendo por los poros es lo que viene después del
ajo, debido a los componentes de azufre que tiene y que puede
provocar mal aliento después de haberlo comido. Pero tranquilo
(a) que hay soluciones caseras para combatir tales plagas.
Para empezar, luego de un banquete "ajiento" usted puede elegir entre
las siguientes opciones, a saber: beber zumo de limón recién
exprimido, morder perejil, tomarse una cucharada de miel si se
le hace mas fácil o por último beber un vaso de
leche o de vino tinto.
Propiedades beneficiosas del ajo
Desde muy antiguo, el ajo ha sido utilizado en diversas enfermedades gracias
a sus propiedades curativas.
El ajo crudo tiene propiedades antisépticas, fungicidas, bactericidas
y depurativas, debido a que contiene un aceite esencial volátil
llamado aliína, que se transforma en alicina, responsable
de su fuerte olor y que se elimina por vía respiratoria.
Aunque también tiene otras propiedades beneficiosas para
el organismo:
- Estimula
las mucosas gastrointestinales provocando un aumento de las
secreciones digestivas y de la bilis.
- Aumenta
las secreciones bronquiales, por lo que se dice que es expectorante,
desinfectante y descongestionante. - Su consumo
frecuente provoca vasodilatación (aumento del diámetro
de pequeños vasos sanguíneos; arteriolas y capilares)
lo que hace que la sangre fluya con mayor facilidad y que disminuya
la presión sanguínea. - Por todo
ello, el consumo habitual de ajo es muy recomendable en caso
de parasitosis intestinales, cualquier proceso infeccioso y
para aquellas personas que tienen hipertensión y riesgo
cardiovascula.
Precauciones
El uso de ajo an altas dosis, ya sea crudo o en extractos, está desaconsejado
en hemorragias traumáticas ó menstruales. Piense
que tiene auténticas propiedades fluidificantes y por tanto
puede impedir los procesos de coagulación.
Así mismo se desaconseja su uso durante el embarazo.
Preparación y empleo
Desde el punto de vista medicinal las preparaciones más convenientes son:
1. Crudo:
Masticar 1 a 3 dientes por la mañana. Tiene la pega del
mal olor corporal y de que no controlamos la cantidad efectiva
de principios activos con efectos terapéuticos.
2. Extracto
de Ajo: En cápsula o perlas. Tienen la ventaja de no provocar
mal olor corporal. La dosis habitual para conseguir efectos terapéuticos
son de 600 a 900mg diarios.
3. Decocción
de dientes de ajo: Hervir una cabeza de ajo en unlitro de agua
durante cinco minutos. Tomar tres tazas diarias. Se pierden parte
de las propiedades pero se evita en parte el mal aliento.
4. Maceración
en vinagre: Tiene la pega del mal olor corporal que provoca. Además
su contenido en principios activos es menor que en los casos anteriores.
Sin embargo su uso durante espacios de tiempo prolongados puede
tener efectos de acumulación en nuestro cuerpo. Por ello
es un modo de empleo para sostener durante periodos largos de
tiempo.
Si lo que se busca es prevenir, los modos de empleo 1, 3 y 4 serán
los ideales, pero hay que sostenerlos en el tiempo. Si por contra
queremos coayudar a un tratamiento ya instaurado por su médico,
la opción de las perlas o cápsulas es más
aconsejable.
El ajo, es considerado, uno de los vegetales curativos, más importantes.
En los últimos años, se le ha estado dando, mucha
más importancia y difusión a este vegetal, y a tratar
de educarnos para estimularnos en su consumo, brindándonos
mucha más información sobre todas sus propiedades
y sobretodo, como actúa, como medio preventivo y curativo
en las distintas enfermedades. Por lo tanto, una vez recopilada
esta información, de muchos artículos leídos,
en distintos textos y revistas que consideramos serios, creemos
que lo importante, no es tenerlas guardadas, sino difundirlas
lo más posible, para que éstas informaciones y conocimientos
puedan servir, a su vez de ayuda a todo aquél que la necesite.
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